martes, 7 de junio de 2011

Homenaje a La Codorniz en el 70 aniversario de su nacimiento

70 años de La Codorniz

El 8 de junio de 1941 nació La Codorniz de la mano de Miguel Mihura. En 2005 se cumplió el centenario del gran dramaturgo pero las celebraciones fueron escasas debido, por un lado, a que la efeméride coincidía con el IV centenario de la publicación del Quijote y, por otro, a que el Ministerio de Cultura lo ninguneó por ser un escritor "de derechas". Para criticar la falta de atención a este genio del humor por sectarismos estúpidos , en TEBEOSFERA se publicó este texto cuya revisión ahora bien puede servir como homenaje a La Codorniz que él creó hace 70 años.

NINETTE Y UN SEÑOR DE LA MANCHA
(Carta apócrifa de un Miguel —Mihura— a otro Miguel —de Cervantes— con motivo de la desigual celebración de sus respectivos centenarios)
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Por José Luis Castro Lombilla.

Señor don Miguel de Cervantes Saavedra
El Parnaso

Muy señor mío y querido tocayo:
En primer lugar quiero pedirle perdón por no llevarle la carta en persona pero comprenderá que su cielo, ese Parnaso maravilloso y lejano, me coje un poco a trasmano debido a que el cielo en el que yo me encuentro está algo alejado del suyo (gracias a Dios no todos los escritores estamos en el mismo cielo ya que sería una cosa pesadísima tener que aguantar a según qué plumífero tooooda la eternidad). Claro que, si yo pudiera entregarle la carta en mano lo que haría sería hablarle a la cara, porque sería un detalle muy descortés y de muy malísima educación darle yo mismo una carta en vez de hablarle. Y otra cosa no seré, señor Cervantes, querido tocayo, pero educadito y fino, a eso no me gana nadie, mejorando lo presente, claro. En fin, que lo que quiero, don Miguel, carita de nardo, es expresarle mis cuitas como si de una desvalida Marcela se tratara. Espero que imbuido usted, capullito de alhelí, del espíritu quijotesco del que hace gala, valga la redundancia, su personaje principal, preste oídos y entendimientos a estos mis desvelos y desventuras y, en la medida de sus posibilidades me eche usted una mano… con perdón.
Verá usted, don Miguel de mi alma, le cuento:


Texto completo:
http://tebeosfera.blogspot.com/2005/07/mihura-por-lombilla.html

viernes, 29 de abril de 2011

Artículo en Tebeosfera

Artículo que publico en TEBEOSFERA en el contexto del especial "Hijos de la democracia" con el que la revista hace un concienzudo estudio de las nuevas generaciones de dibujantes a través de artículos, entrevistas a los autores y catalogaciones de sus obras.

El Jueves milagro, de La Codorniz de Mihura a El Jueves del siglo XXI

Como en una reinterpretación humorística del debate clásico en la República europea de las Letras, que Charles Perrault bautizó en el siglo XVII como La Querella de los Antiguos y los Modernos, en 1946, dos años después de dejar la dirección de La Codorniz, Miguel Mihura entabló una inteligente polémica epistolar con el director que le había sucedido, el joven Álvaro de Laiglesia.

Texto completo:
http://www.tebeosfera.com/documentos/documentos/el_jueves_milagro.html

viernes, 30 de julio de 2010

Exposición en Alicante

Hoy, 30 de julio, inauguro una exposición con más de ochenta dibujos en el Museo del Cómic de Calpe titulada Monkey business, como la tercera película de los hermanos Marx. El texto promocional de la muestra es el siguiente:

MONKEY BUSINESS
(El humor en los tiempos del paro)
Hace muchos años, durante una reunión con el productor de la Metro Irving Thalberg, en la que éste dejó colgados a los hermanos Marx para asistir a otra reunión, ellos, ni cortos ni perezosos, mandaron al botones a por patatas, encendieron un fuego en el despacho de Thalberg, se pusieron en pelotas y comenzaron a asar las patatas allí mismo… Esta magnífica anécdota de los geniales Marx bien podría servir como metáfora del uso del humor como lenitivo ante las circunstancias adversas. Si bien es cierto que en estos tiempos de crisis, en los que tantos estamos desnuditos de cintura para arriba asando patatas como único sustento, repetir la hazaña humorística de los hermanos Marx podría malinterpretarse, siempre se puede, no obstante, recurrir a otros tejemanejes “marxianos” para paliar esta angustiosa situación en la que vivimos. Por ejemplo, cuando un empresario espoleado por la reforma laboral de Zapatero nos dé a firmar un contrato “flexible”, no tenemos nada más que acordarnos de Groucho en la ópera y romper ese contrato por partes mientras decimos rápidamente y entre carcajadas: la parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte… Seguiremos en el paro, claro, ¡pero qué risas…!

Cuando llevemos ya cinco horas esperando en una interminable cola a que nos atiendan en alguna oficina del INEM, podemos imitar al enternecedor Harpo y ponernos a quemar todas las carpetas y papeles de la oficina en cuestión al modo en que el hermano más silencioso quemaba los libros del profesor Quincy Adams Wagstaff, interpretado por Groucho en “Plumas de caballo”, la cuarta película de los hermanos Marx. No sólo lograremos trocar el mal momento en un festival del humor, sino que, además, cuando nos metan en la cárcel por pirómanos conseguiremos comer gratis…

Si un día cualquiera, mientras paseamos por una bonita plaza de Constantinopla, por ejemplo, nos encontramos a la Vicepresidenta Primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, paseando del brazo de Constantino I el Grande, bien podríamos pararla y espetarle «¿Quiere usted lavarme un par de calcetines? ¡Ésta es mi manera de decirle que la quiero…!», así, como quien no quiere la cosa, recordando la desopilante escena de la segunda película de los Marx, “Animal Crackers”, en la que Groucho le dice eso mismo a una ricachona a la que quiere engatusar con ésta y otras galanterías igualmente románticas…

Claro que, para soportar estos malos tiempos, además de imitar a los hermanos Marx también podemos hacer otra cosa igualmente divertida: venirnos a Calpe y disfrutar de su hermoso museo del cómic y el humor gráfico. Yo, aprovechando la amabilidad de sus responsables, no he dudado en venirme con algunos dibujitos que me han servido como eficaz terapia contra estos tiempos, que, si no son “del cólera” como los de García Márquez, sí que son, desde luego, bastante “coléricos”…

Lombilla